Dylan regresa al Royal Albert Hall casi medio siglo después de su contestada gira con The Band

Dylan, en un momento de su actuación en el RAH el 26-11-2013.

Cuarenta y siete años, casi medio siglo después de su contestada gira de 1966 con The Band por el Reino Unido y París, Bob Dylan regresó esta semana al mítico escenario del Royal Albert Hall londinense. Más de quince mil personas han asistido al elegante teatro de South Kensignton durante los tres días de actuaciones —las entradas estaban vendidas desde hace tres meses— para contemplar la magia de uno de los más grandes artistas de la música contemporánea. Con su concierto de anoche, el legendario Bob, impecablemente vestido y atildado con una oblonga blanca, echó el telón a los viejos fantasmas de ópera guardianes de los abucheos de un tiempo pasado, cuando sus actuaciones se desarrollaban mitad en clave acústica y el resto en acordes eléctricos que desataban por desigual afectos y pasiones.

Hoy el público alberga una sensación ajena al desencuentro del sesenta y seis, aunque cercana a la indiferencia a tenor de los últimos conciertos europeos. Un clamor sugiere al juglar a imprimir un cambio de táctica en sus directos. Músico sorprendente por naturaleza, Dylan suele últimamente ofrecer una imagen donde predomina la rutina sobre la espontaneidad, anclado a unas canciones interpretadas en sistemáticas secuencias, incómodamente previsibles. La excepción estuvo en el Atlántico de Roma, donde Dylan cambió radicalmente el libreto en las dos actuaciones de noviembre. Conciertos, en suma, que se salvan por el buen hacer de una espléndida banda y al retrato en sepia de esa figura legendaria que es Dylan y que el público respeta. Una gira ésta de 2013 salpicada de excepcionales luces durante su primer tramo, allá por la primavera estadounidense con un Duke Robillard que imprimó templanza y un acertado toque blusista al libreto. Desavenencias personales o profesionales provocaron su salida del grupo apenas comenzados los conciertos del tour AmericanarmA durante el verano. La incorporación del guitarrista Colin Linden no trajo nuevos aires a la banda, mientras que el regreso de Charlie Sexton a la gira europea se vio solapado por larguísimas secuencias de canciones melódicas que ralentizaban los conciertos en su recta final.


Escucha aquí el concierto completo 
del 28 de noviembre en el Royal Albert Hall.



Another Selfportrait en vinilo.
Dylan deja, no obstante, sobradas muestras de su maestría sobre el escenario en este 2013 de monumentales aciertos, por otra parte, en la publicación de joyas de estudio como Another Selfportrait o la remasterización de conciertos legendarios como el de la Isla de Wight con The Band en 1969. Majestuosos fueron los conciertos de Amherst y St. Augustine en la primavera, y en Hamburgo el diecinueve de octubre, a finales de ese mes y durante noviembre algo empezó a decaer y con ello el interés de gran parte del público por lo que Dylan pudiera o no estar aportando sobre los escenarios. No sé en Estados Unidos, pero en Europa la gira norteamericana con Wilco y My Morning Jacket pasó desapercibida. Gajes de los festivales, dirán algunos. Los medios de comunicación españoles, por su parte, apenas recogieron crónicas de estas actuaciones, igual que del tour europeo de otoño las referencias de la banda en la carretera brillan por su ausencia.  Ni siquiera un apunte a las inusitadas versiones de Blowin' in the wind y The Weight con el acompañamiento acústico de Jim James (de My Morning....) y Jeff Tweedy (de Wilco). En fin, Dylan rompió su habitual silencio en St. Paul, en tierras de Minnesota, tributando el minuto de gloria a Booby Vee: "Gracias amigos comenzó diciendo—, yo solía vivir aquí; luego me fui. Desde entonces he tocado en todo el mundo y con todo tipo de personas, desde Mick Jagger a Madonna. He estado en el escenario con la mayoría de estas personas, pero la más hermosa con la que lo he compartido es con Bobby Vee. Él solía cantar una canción llamada Susie baby. Booby Vee está aquí esta noche. Tal vez deberíamos mostrar su agradecimiento con una ronda de aplausos, vamos a interpretar esta canción como otras veces". El día anterior Dylan estuvo en Duluth, su ciudad natal, pero allí no dejó muestras de nostalgia.


Dani Vázquez.
Dani Vázquez en Berlín.- Desde Berlín nos llegaron los ecos de Bob Dylan en el Tempodrom. Hasta allí viajó Dani Vázquez, dylanita hasta la médula, quien en facebook nos relató su experiencia y que reproducimos aquí por su interés:

"Visita a Berlín la semana pasada, ciudad que no conocía. Cuando me desplazo a Europa para disfrutar de Dylan, suelo elegir ciudades diferentes para conocer en primer lugar, y sobre todo para que me pueda acompañar mi mujer, ya que el motivo inicial no le satisface del todo, a veces no es tan fácil de encajar, por eso hemos repetido algunas. No sé como afrontar esta humilde crónica, ya que el regusto no ha sido del todo satisfactorio, me viene a la mente la sensación de la gira española de 2006, de la que volví defraudado. Para empezar, encuadro el lienzo y su ubicación; el lugar elegido para los conciertos me parece perfecto, local pequeño, creo que de reciente construcción, dos mil personas sentadas en grada y debajo los fieles de pie, otros dos mil. El hotel a quinientos metros, en fin... Buena acústica, no hubo que pelear puestos de salida, se veía perfecto, podías llegar a las birras, nada de empujones, gente civilizada, ambiente perfecto para disfrutar de un concierto. La pena es que no hubo concierto, y voy a ser duro a partir de ahora. Como bien decía otro gran dylanita, Edu, repetimos dos conciertos calcados en cuanto al set, primer y gran fallo, no hay sorpresas, algo que siempre hemos tenido como un gran valor cuando asistimos a sus conciertos. En segundo lugar, la selección de temas se hace tediosa, un concierto que no despierta emoción, se apaga cual vela, y en ningún momento tienes la sensación de remontada. Como ejemplo pongo el concierto que vi en Londres en 2007 con mi buen amigo Mac, en donde presentaba los temas del Modern Times, pero tocó Just Like Tom Thumb, Blind Willie y un Nettie Moore impagable, y entre medias un Chimes of Freedom, It's all right ma, etcétera. Ahora encadena una serie de temas lentos, sin emoción, me faltaron Thunder o Highway o LARS. El piano tiene que controlarlo, se ceba —dicho tal cual—, tiene a Charlie entre el batera y el pedal, cuando el año pasado en Bilbao era el alma de la fiesta. De la voz no hablo, el primer día fue un desastre, el segundo se tomó el brebaje verde que tiene a su alcance cerca del Oscar y sonó mejor. Highwater, Love Sick sonó como siempre, pelos de punta, y Long and Wasted years. Desastres y por orden Tangled up in blue, Soon after midnight, sobre todo el primero. Como reflexión y para finalizar: la voz no vuelve, creo que tiene que medir el número de conciertos anuales y buscar la selección de temas que es lo que nos ha enganchado a todos los que le seguimos y le seguiremos. Esto no es un punto final, creo que para el que año viene tocará España. Allí estaré."

Allí estaremos, Dani, larga vida al viejo Bob.

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Side Tracks se edita en formato de triple vinilo y edición limitada para el Viernes Negro 2013



Los dos cedés Side Tracks, incluidos en The Complete Album Collection Vol. One, publicados por Columbia/Legacy a principios de esta semana, serán editados en formato de triple vinilo con motivo de la celebración del Viernes Negro 2013 el próximo 29 de noviembre. Side Tracks reúne una serie de tomas alternativas grabadas por Bob Dylan en estudio y versiones en directo recogidas en álbumes recopilatorios y discos sencillos, las cuales nunca llegaron a formar parte señalada de un disco determinado, de ahí que si bien no descubramos nada nuevo que no tengamos en nuestra dylanteca particular, el proyecto adquiere interés para el coleccionismo al tratarse de una edición anunciada como limitada y numerada. Un matiz, sin embargo, que podría encarecer el producto —en España el precio se dispararía si hubiera que importar directamente el álbum, como sucedió con el sencillo Wigmam con motivo de la celebración del Record Store Day la pasada primavera—, echando por tierra la filosofía del Viernes Negro, donde el público puede adquirir la música a un precio más asequible.

Side Tracks (que podría traducirse como pistas laterales o secundarias) se nutre de los álbumes recopilatorios Grandes Éxitos II (1971), Biograph (1985), Grandes Éxitos III (1994), y The Essential y The Best of Bob Dylan Vol. 2, ambos de 2000, donde estas canciones alcanzaron un desigual protagonismo. En cualquier caso estamos ante joyas impagables del repertorio dylaniano. Sólo uno de estos temas, la canción reinvindicativa George Jackson, no forma parte de la pesca recopilatoria y es recogida en clave acústica del sencillo que, con el mismo nombre, se editó en 1971 y en el que el juglar denunciaba la muerte del líder negro en el penal de San Quintín. Temas de sus primeros álbumes hasta un año 2000 donde se nos refrenda el arte de este músico con la canción que fuera oscarizada un año después: Things have changed, viajamos por una ruta discográfica de gran calado. El Viernes Negro —en este enlace descubriréis los discos que se lanzarán al mercado es esta edición— comenzó su andadura en 2007 en Estados Unidos para arrancar la campaña de compras navideñas, un proyecto que se exportó dos años después al Reino Unido, y como el Record Store Day defiende la independencia de las tiendas de discos frente a las grandes cadenas comerciales.


The complete album collection Vol One.- A principios de semana llegaba a las tiendas esta caja, que incluye la discografía oficial de Bob Dylan, en total treinta y cinco álbumes de estudio y seis grabados en directo —algunos como Good as I been to you o Hard Rain, entre otros, han sido remasterizados para la ocasión— y los dos cedés Side Tracks, además de un libro en tapas duras con textos de los escritores Clinton Heylin y Bill Flanagan y un USB con forma de armónica donde se compilan los documentos sonoros. Una apuesta comercial arriesgada, sin duda, ya que poco aporta de inédito a los dylanitas, aunque puede satisfacer, sin embargo, la curiosidad de los jóvenes que se acerquen a la música y literatura del juglar.

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Foot of pride, el descarte que Bob Dylan grabó para 'Infidels' y que Lou Reed inmortalizó

A la memoria de Lou Reed (1942-2013)

De izquierda a derecha Lou Reed, Ian Hunter, Judy Collins y Captain Beefheart,
en el 25 Years Recepción en Nueva Yor el 13 de noviembre de 1985.

Hay canciones inevitablemente asociadas a sus intérpretes, sean éstos o no sus compositores. Es el caso de Foot of Pride, compuesta por Bob Dylan para el álbum Infidels (1983), un tema que, como muchos otros de aquel proyecto, quedaron fuera del disco. Pero ahí estaba Lou Reed, para quien Dylan parecía haber escrito esta canción ex profeso. El neoyorquino inmortalizó una soberbia canción, que ni siquiera Dylan ha interpretado en directo y de la que tenemos constancia oficial por su incorporación al recopilatorio dylaniano Bootleg Series en su tercer volumen (1991). Conocidas varias tomas a través de cedés piratas (Rough cuts y el más exhaustivo: Complete Infidels Sessions), que recogen las sesiones de grabación de aquel álbum durante el mes de abril en el Estudio A Power Station de Nueva York, nos ofrecen la perspectiva de una canción a la que Dylan y su socio de grabación, Mark Knopfler, le dedicaron hasta cuarenta y tres tomas para una canción que hubiera merecido menos machaca y un poco más de mimo. Cosas del estudio, dirán los entendidos. Pero ahí estaba el bueno de Lou Reed, recientemente fallecido, para extraer de la canción su lado salvaje y a la que aplicó cuantos acertados arreglos desdeñó su autor.

Vídeo de la interpretación de Foot of Pride por Lou Reed con motivo
del homenaje a Bob Dylan en el Madison Square Garden en 1992.


Lou Reed nunca grabó oficialmente Foot of pride, la versionaba con enjundia sobre los escenarios haciéndola parte esencial de su libreto. Pese a ello, las interpretaciones de Foot of Pride son ampliamente desconocidas por el público, para quienes Sweet Jane y Walk on the wild side eran las estrellas más esperadas que rutilaban en los conciertos nocturnos. A ello contribuyó que el músico no incorporara la canción de Dylan a sus álbumes en directo, aunque nos quedan dos grabaciones recogidas en recopilaciones piratas de sus actuaciones en Munich el 2 de septiembre de 1992 (Icon Sixties vol.1) y la magnífica que se escuchó en la sala Paradiso de Amsterdam el 6 de junio de 1993, en Nobody sing Dylan like Dylan, vol. 9.

Lou Reed y Nico en los años setenta, tiempos de la Velvet Underground.
Una versión insólita de I'll keep it whit mine por Nico y Reed.- Si el acercamiento entre Dylan y Lou Reed no fue fruto de un flechazo a primera vista, ambos al principio se guardaban las distancias, algo similar ocurriría entre la cantante alemana Nico y el neoyorquino cuando el artista Andy Warhol impuso, como manager de ambos, que la musa del underground se incorporara a la Velvet, la banda de Lou Reed, con la que acabaría interpretando algunos de los temas más oscuros del grupo. Pero no todo fueron momentos tensos y ácidos entre los dos músicos. En 1970, en una habitación de hotel (posiblemente en el Chelsea de Nueva York), Nico y Lou Reed interpretaron juntos la canción I'll keep it whit mine, que Dylan grabó para el álbum Bringing it all back home (1965) y que, como sucediera con Foot of Pride, quedó fuera del álbum.

Escucha aquí la versión de I'll keep it whit mine por Nico y Lou Reed



El pie del orgullo (Foot of pride)

Como las lágrimas de un león desgarran al hombre
puede una mujer hacerse pasar por un varón
en su funeral cantaron Daany Boy la canción del Señor
el predicador habló sobre Cristo traicionado
es como si la tierra se lo hubiera tragado
llegó demasiado arriba y fue lanzando al suelo
ya sabes lo que dicen de encontrarse gente adecuada en el camino
tarde o temprano los encontrarás caídos.

No hay vuelta atrás
cuando el pie del orgullo tropieza
no hay vuelta atrás.

He oído que tienes un hermano llamado James, no olvido rostros ni nombres
tiene los pómulos hundidos y sangre mestiza
miró fijamente al sol y dijo "la venganza es mía"
él bebe, y está marcado por la bebida
cántame una canción más, sobre el amor de la luna y el extraño
y su caída por la espada de Errol Flynn
en estos tiempos de compasión cuando la conformidad es la moda
dí una estupidez más antes de que me claven.

Hay un hombre de negocios retirado llamado Red
lo expulsaron del cielo y anda alocado
Se alimenta de aquellos a quién toca
dice que sólo maneja dinero en metálico y  vende billetes para un accidente aéreo
No es alguien con quien debas jugar
Miss Dalila es suya, una filistea es lo que ella es,
ella hará vilguerías con tu destino,
te dará cocos y bollos con especias en la cama
si no te importa dormir boca abajo en una tumba.

Ellos te buscará a un hombre para un encuentro nocturno
te harás la loca y aprenderás a atravesar puertas,
a abrir las puertas del paraíso
a llevar una carga pesada para ser tuya, 
sí, en el escenario querrán sacar agua de las piedras
una prostituta pasará el sombrero, reunirá cien de los grandes y dará las gracias,
a ellos les gusta obtener el dinero del pecado, construir grandes universidades donde estudiar
cantar "Amazon grace" por el camino de los bancos suizos.

Allí hay gente hermosa, tío
pueden ser un terror para tu mente y te mostrarán como callar tu boca,
llevan un misterio escrito en la frente
matan bebés y dicen que solo los buenos mueren jóvenes
no creen en la misericordia
nunca los verás en los tribunales
pueden ensalzarte o hundirte
convertirte en lo que ellos quieren que tu seas.

Supongo que yo también lo amé
pudo verlo todavía subir la colina
habrá alcanzado la cima, lo hizo y cayó
derribado por la fuerza de la voluntad
aquí no queda nada, socio, solo el polvo de una plaga que dejó a la ciudad asustada
deja a los muertos enterrar a los muertos, tu hora llegará
deja que el hierro se funda mientras él sube la persiana.

No hay vuelta atrás,
cuando el pie del orgullo tropieza,
no hay vuelta atrás.

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Música y poemas de Dylan para una juventud que descubre al poeta solidario y comprometido

A mi hija Carlota, que hizo el viaje de Desire a The Starbugs.

Fotograma de la película Pat Garret y Billy the Kid (1973) para la que Dylan
 compuso la banda original  y en la que interpretó el papel de Alias.

Íbamos de viaje en el coche, el equipo de música reproducía el álbum Desire (1976), cuando Carlota, entonces con nueve años, animada por la música de Hurricane me preguntó de qué trataba la canción. Y así fue cómo se interesó por las circunstancias que rodearon el caso de Rubin Carter, el boxeador negro acusado injustamente de un múltiple asesinato:  Me siento asqueado de vivir en un país donde la justicia es un juego, fraseaba Dylan con vigor y arrestos mientras quemábamos kilómetros. En aquella ocasión mi hija Carlota descubrió la fuerza social de un poema convertido en canción protesta. A Hurricane le sucedieron otras canciones, con igual significado reivindicativo y alcance solidario. Con el tiempo, Dylan no ha llegado a formar parte de los cantantes preferidos de Carlota, pero ella aprecia el arte de un músico y poeta comprometido. Hace unos meses le regalé el cedé Kind sing Bob Dylan, del grupo juvenil The Starbugs y descubrió a un Dylan conjurando a los dioses para que protejan a su hijo Jakob en Forever Young, al amante nostálgico de Girl from the north country, la alegría disparatada de You ain't goin' nowhere (la mañana vino y se fue, pilla tu dinero, cómprame una flauta y un revólver que dispare), la chispa narrativa de la popular Mr. Tamborine Man (llévame a viajar en el torbellino de tu nave mágica), las esperanzas de paz eternizadas en los versos de Blowin' in the wind y el mundo en constante revisión en The times they are a-changing. Esa mirada al poeta y músico, interpretada con maestría en las voces de Jessie Hillel, Sara Whitaker, Roisin y Ben Anderson y Rebeca Jenkins avivan el interés por un artista en cuya obra siempre ha habido una entrega a la juventud.


Escucha aquí la versión de Mr. Tamborine man por The Starbugs

Álbumes como Under the red sky (1990, dedicado a su hija bajo el seudónimo Gabby goo goo) ofrecen un variado repertorio de canciones basadas en tonadas infantiles, el tema que da nombre al disco muestra una referencia desde el primer veso, There was little boy and little girl, que nos traslada al cuento infantil del mismo nombre y desde el que el juglar nos conduce a la ciudad de Hibbing donde transcurrió su infancia. Metáforas, parábolas, reminiscencias bíblicas en un disco pensado en la trasmisión de valores desde las composiciones 10.000 men, Handy Dandy, Cat's in the well y 2x2, esta ultima nos adentra en la historia del arca de Noé. Con anterioridad, en el álbum Slow Train Coming (1981), el juglar nos sorprendió con Man gave name to all the animals (Sterling Children’s Books ha publicado un libro ilustrado para niños basado en esta canción, con ilustraciones de Jim Arnosky). El libro incluye un cedé con la grabación original de la canción, en la que nuevamente y con intención educativa nos introduce en una nueva leyenda bíblica.  En 1991 y creada para Disney for our children, Dylan compuso This Old man, y sin olvidar el referente de Forever Young, estamos ante un músico y poeta para quien la infancia y juventud son las etapas de la vida donde se forjan los valores de solidaridad y compromiso.




Un compromiso y solidaridad, por otra parte, que Dylan ha ejercido en ocasiones en las que, si bien ha querido pasar desapercibido, su estela ha sido difícil de ocultar. Es el caso de sus visitas a hospitales para niños en Buenos Aires (1998, arriba) y Belfast, en 2004 coincidiendo con sus giras mundiales.

Escucha aquí Man gave name to all the animals
Y aquí This old man, para Disney
Viñeta del libro Forever Young, de Paul Roger.

Forever Young, (Joven para Siempre).- Es el título del primer libro para niños que Dylan realizó junto al ilustrador Paul Rogers, quien reimagina la canción y narra el crecimiento de un músico activista y su andar por la vida a través de catorce viñetas. La estética del libro rinde homenaje a la década de los años sesenta, remitiéndonos a las viejas animaciones de bajo presupuesto de la época, con un estilo gráfico que recuerda vagamente al trabajo del ilustrador y dibujante Al Hirschfeld. Las ilustraciones de Rogers aluden al universo dylaniano, en las que aparecen los músicos Woodie Guthrie, Johnny Cash, Pete Seeger, Thelonius Monk y Joan Baez; los escritores y poetas Allen Ginsberg, Jack Kerouac, William Burroughs y el activista Martin Luther King Junior. En este libro también se ven plasmados lugares como el Greenwich Village, el Club Gerde's Folk City, el Gaslight Café y Washington Square Park (símbolos geográficos de influencia dylaniana), además de claras referencias a discos y canciones de diferentes épocas como Mr. Tambourine Man, Like a Rolling Stone, Shooting Star, Positively 4th Street, Desolation Row, Maggie's Farm y otras. En palabras del mismo ilustrador el libro contiene referencias obvias y otras que pretenden esconder cierto misterio, no se mencionan o hacen evidentes, ya que eso estropearía la diversión de descubrirlo por nuestra propia cuenta.

Escucha aquí Forever Young, con The Band en The last waltz.

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Highway 61 (# 7): Bonnie Raitt rinde tributo en 'Slipstream' al blues de 'Time out of mind'



Million miles
Standing in the doorway







Un acertado giro al blues en Home Plate (1975) marcó un antes y después en la carrera discográfica de esta cantante y guitarrista californiana, quien nos tiene enganchados a su peculiar voz y a unas composiciones que, a igual que el buen vino, han ido mejorando con el tiempo hasta llegar a esta madurez fresca e indómita que rezuma Bonnie Raitt, capaz de hacernos subir la adrenalina con el fraseo en el escenario de Love me like a man, la calidez de Nick of time, y seducirnos con la entrañable I cant make you love me. Y con todo y con eso, tras una dilatada carrera musical que comenzó en 1971, tiene Raitt el buen gusto de versionar el blues genuino de Million Miles y la balada Standing in the doorway, ambas incluidas en su álbum Slipstream (2012) y que Bob Dylan compuso para Time out of mind (1997).

Bonnie Raitt interpreta Million Miles en el Cobb Energy
Perfoming Arts Centre de Atlanta, 9-5-2012

De los clubes de Boston en sus inicios a los grandes escenarios en Atlanta, o este verano por Europa, Bonnie Raitt ha dado muestras suficientes de su buen estado emocional con la música y la afinada y conjuntada interpretación que rigen sus composiciones, cada vez más personales, cada vez más íntimas, que dotan a su trabajo de sencillez y credibilidad. Raitt nos traslada a lo más puro de la música tradicional estadounidense, inspirada en viejos sones, de ahí el folk y el blues que la definen y su peculiar forma de crear acordes en su guitarra que perfilan su imagen sobre el escenario. Sola o en buena compañía de Jackson Browne, Lindsey Buckingham o Stevie Nick, es todo un lujo contar con su música.

Escucha aquí la versión de Standing in the doorway,
incluida en el álbum Slipstream.

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Mark Polizzotti analiza en un libro la génesis y el proceso creativo del disco 'Highway 61 Revisited'


Publicado por la editorial Libros Crudos en su colección 33 1/3 ha llegado a las librerías un interesante trabajo realizado por el biógrafo y poeta Mark Polizzotti que rastrea y abunda en la génesis y el proceso creativo del disco Highway 61 revisited que Bob Dylan grabó para Columbia en 1965. Se trata de una edición de bolsillo con un contenido de altura, un libro bien escrito, documentado y atractivo en cuanto combina las sesiones de grabación de las canciones con la historia que rodea y da sentido a cada una de ellas, inmersas en el contexto musical del momento, tremendas por la fuerza de sus versos, salpicadas por el espíritu trotamundos de la ruta 61, conocida en los ambientes como la autopista del blues —pasa por los hogares de Muddy Waters, Charley Patton, Son House y Elvis Presley—, un trayecto que discurre a lo largo de 1.700 kilómetros desde el delta del blues en Nueva Orleans a Wyoming siguiendo el curso del Misisipi, dejando a un lado en el estado de Minesota la ciudad de Duluth ,donde nació el juglar.

Mark Polizzotti.
Polizzotti, autor de los libros Revolution of the mind y The life of André Breton, entre otros, arroja luz sobre un disco que supuso una auténtica revolución en el panorama musical del folk, pop y rock estadounidense, cuya carga emocional y artística perdura hoy día. Según narra el autor en el libro "para muchos, Highway 61 revisited es el primer paso decidido en cruzar la línea que separa al Dylan folkie del Dylan visionario de alto octanaje del rock. Pero como él mismo dijo, el supuesto giro hacia la música eléctrica fue en realidad una vuelta a la misma, un retorno al estilo Little Richard de rock 'n' roll que había machacado de adolescente con sucesivas bandas de garaje". En síntesis, un libro imprescindible para conocer al músico y su obra en su momento de gran creatividad.

Pincha sobre el libro para ver otros
volúmenes de la biblioteca Dylan.

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Edición importada de grandes éxitos de Dylan, 1967, en el Día de la Música en Fuentes Guerra


El mismo año que Columbia lanza a nivel mundial la primera recopilación de grandes éxitos de Bob Dylan (1967), se publica en Holanda y Alemania esta curiosa edición que el viernes pasado, Día Internacional de la Música, compré en Discos Fuentes Guerra (Córdoba). Se trata de la edición grabada y editada en los Países Bajos (CBS s62911), que con idéntica portada se publicaría en Alemania, Italia (1971) y Yugoslavia (1982). Reconozco que me sorprendió descubrir este álbum, desconocía su existencia, pero allí estaba entre cientos de espléndidas carpetas de los primeros trabajos de Van Morrison, Neil Young, Jethro Tull, Joan Baez, The Beatles y un sinfín de recién llegados elepés de segunda mano que los organizadores habían distribuido en cajas junto con los sobrantes del mercadillo de vinilos del Record Store Day. Del estupor pasé a revisar con detenimiento el álbum, que recoge doce éxitos del juglar de Minnesota compuestos entre 1962 y 1966, un lustro donde Dylan cambió el panorama musical del folk y el rock estadounidense.

Contraportada del disco.
En realidad, la publicación por CBS del primer recopilatorio de grandes éxitos de Bob Dylan hubo de ser una empresa difícil de acometer dado el grueso material de calidad que el músico había compuesto en seis álbumes, sin contar el primero, del que tampoco en esta ocasión se extrae pista alguna. De ahí que para un seguidor de Dylan, la selección de una docena de sus éxitos es tan relativa como amplio el espectro para incluir nuevas propuestas. Este álbum, que llegaría importado a España muchos años después de su grabación, viene a satisfacer aquellas opciones tan válidas entonces como ahora. Sólo cuatro canciones repiten con repecto a la compilación del primer volumen por CBS, a la sazón I want you, One of us must know, Just like a woman y Rainy day women, todas ellas del Blonde on Blonde, que sigue siendo el referente creativo de la música y poesía de mediados de los sesenta. Y no satisfechos los responsables de esta publicación, agregan del mítico álbum los temas Obviously five believer, Leopard skin pill box hat y Absolutely sweet Mary. El resto de surcos son para Master of war, Chimes of freedom, Gates of eden, It takes a lot to laugh... y la espléndida Just like a Tom Thumb's blues, estas dos últimas extraídas de Highway 61 revisited. Sin duda, todas estas canciones tienen entidad para formar parte de un recopilatorio que podría haber sido, en mi opinión, aún más sugerente si se hubieran incluido temas distintos al primer volumen, echo en falta Boots of spanish leather o Queen Jane, por ejemplo. En la contraportada se le atribuye a W. Kúhn la autoría de la fotografía, si  bien esta instantánea, perteneciente al concierto en París el 24 de mayo de 1966, pudo haber sido realizada por Alice Ochs, según se recoge en la página web dylanstubs, también aquella noche en el Olimpia parisino deambulaba con su cámara, entre seguidores, Barry Feinstein, autor de una gran colección de fotografías sobre el juglar. Catalogada como de autor desconocido, la instantánea de portada nos traslada a los conciertos anfetamìnicos, mercuriales y creativos de 1966 por escenarios del viejo continente.

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Dylan, de 'bomba' para socavar el comunismo en la URSS a poeta en Moscú y aclamado en Tbilisi


Moscú sigue siendo el escenario pendiente en las giras de Bob Dylan, así como un sinfín de países del mundo árabe donde continúa sin brillar su estrella. Salvo en junio de 2008, cuando actuó en el Ice Palace de St. Petersburgo durante la gira europea de aquel verano aprovechando la cercanía del concierto anterior en Helsinki, Desconocemos las razones de esta ausencia pese a las oportunidades, aunque lentas en el tiempo, surgidas de las reformas llevadas a cabo por Mijail Gorbachov, si bien hoy, bajo el gobierno de Putin no representan una garantía plena si consideramos los argumentos de músicos como Mark knopler, quien en 2011 y con ocasión de presentar su último álbum en solitario Privateering, canceló sus conciertos en Rusia en protesta por el acoso que las autoridades locales venían sometiendo a organizaciones no gubernamentales. No obstante, sabemos con más o menos profusión, de los deseos fallidos de Dylan de actuar en Rusia en la década de los setenta del pasado siglo recién publicado su disco Desire; del pueril proyecto del gobierno de Estados Unidos de socavar las bases del comunismo enviando a Rusia a cantantes de aquella generación, según desvelaron documentos de Wikileaks, y de su presencia, casi secreta, en el encuentro internacional de poetas celebrado en Moscú en julio de 1985, donde el juglar, en vez recitar, interpretó Blowin' in the wind y Hard rain a gonna fall ante un reducido público en una sala del mítico estadio de Luzhniki.

Walter Stoessel.
Dylan presentó a mediados de los años setenta su disco Desire como aval para obtener la credencial que le permitiera programar un tour por la Unión Soviética, un proyecto acariciado entonces por el artista. Para ello, un representante del músico actuó ante el departamento estatal para asuntos exteriores. Dylan debía contar con este permiso, así como el de las autoridades rusas si quería dar veracidad a su proyecto. El asunto se perdería entre papeles burocráticos a uno y otro lado del mundo. Sin embargo, la idea de programar conciertos en Rusia con reconocidos artistas del mundo del pop y el rock estadounidenses había surgido en enero de 1975, un año antes de los intentos de Dylan de viajar a la URSS, siendo su promotor el entonces embajador norteamericano en Rusia, Walter Stoessel, según supimos por los documentos secretos publicados por Wikileaks. El plan del gobierno era llevar el rock como arma para socavar el comunismo. Stoessel anunciaba a través de un cable enviado a la administración USA que "el género soul no es popular aquí. Hay que sugerir a la URSS que se dé la prioridad a rock suave, blues-rock o country-rock". Y para ello proponía como artistas bomba a Bob Dylan, Don Mclean, Joni Mitchell, James Taylor, Neil Young, Carly Simon y a Crosby, Still and Nash, además de otros músicos de blues y country rock (ver documento original al final de este reportaje).

Bob Dylan y el poeta Andrei Wooznesensky, en la dacha de éste en Moscu. 1985

Poeta en Moscú; aclamado en Tbilisi.- Minadas y olvidadas las perspectivas de programar un gira por Rusia, Dylan sería invitado en julio de 1985 a un encuentro internacional de poetas celebrado en Moscú. Una reunión que trascendió mínimamente y del que apenas tenemos información. Paul Williams hizo mención muy somera de este encuentro en su libro Dylan años de madurez (2005), sólo para anunciar que Dylan estuvo allí. Por lo demás, la presencia del juglar en Moscú pasa desapercibida, ya que ni siquiera su nombre figuraba en los carteles del encuentro literario. Con el poeta ruso Andrei Wooznesensky, quien le invitó a su dacha, intercambia puntos de vista sobre la poesía, la música y la política de la glásnost que empieza su andadura ese año y recibe de éste las inquietudes de la Unión de Escritores Soviéticos. Dylan llega al estadio Luzhniki y asiste a la lectura de poesía de jóvenes y veteranos escritores para sorpresa de muchos de éstos que desconocen su presencia entre el grupo. Dylan no tiene intención de recitar y tras una breve ausencia para afinar la guitarra, interpreta Blowin' in the wind y A hard rain a gonna fall, dos de sus míticas composiciones de The Freewhelin' (1963).

Dylan en Tbilisi.
De Moscú es conducido a Tbilisi, la capital de la entonces República Socialista Soviética de Georgia, donde es invitado por la Unión de Escritores Oficiales, con algunos de sus miembros mantiene entrevistas e intercambia opiniones. También es centro de interés por sus seguidores. Uno de éstos,  de nombre ,Kakabadze, cuenta que logró conocer a Dylan y hablar con él brevemente tras esperarle en el vestíbulo del hotel donde se alojaba. Según este fan Dylan regresaba aquel día de una excursión fuera de Tbilisi, "me acerqué a él y le dije que me encantaba su música", recuerda. "Hablamos durante cinco minutos, más o menos. Él fue muy educado. A pesar de que se le veía muy cansado, se quedó allí y habló con nosotros, de una manera muy tranquila y agradable". Al día siguiente, Kakabadze y otros amigos le llevaron a Dylan una copia del primer artículo publicado sobre él en la prensa soviética, el músico estaba en el interior del coche a punto de salir. "Nos las arreglamos para pasarle los folios, recuerdo que miró el artículo con gran interés. Obviamente, no podía leerlo, pues no sabe ruso, y luego se lo llevaron". Dylan manifestó en este viaje su deseo de viajar a Odesa, cuna de procedencia de sus abuelos paternos, pero todo apunta a que en esta ocasión no logró su objetivo.


Contenido del cable enviado por el embajador de EEUU en Moscú.

1.  EMBASSY SUGGESTS, FOR DEPARTMENT CONSIDERATION,
FOLLOWING AMPLIFICATION OF PARA 4 REFTEL DISCUSSION OF
POSSIBLE POPULAR MUSIC GROUPS FOR USSRdf TOUR.  BELIEVE
"SOUL" GENRE NOT OF TOP INTEREST HERE, AND SUGGEST PRIORTY
CONSIDERATION BE GIVEN TO "SOFT ROCK", "BLUES/ROCK", OR "COUNTRY
ROCK".  WHILE THIS WOULD BE NEW FOR SOVIET TOUR, AS
WOULD MOST ASPECTS CURRENT MUSIC, BELIEVE TIME RIPE TO MAKE
ATTEMPT.  WHATEVER POPULAR STYLE IS REPRESENTED BY GROUP
FINALLY SELECTED, WE HOPE TOP INDIVIDUALS OR GROUPS (WHO ARE
CREATIVE AND INFLUENTIAL FORCES IN CONTEMPORARY POPULAR
MUSIC) CAN BEAPPROACHED FIRST IN PREFERENCE TO LESSER-KNOWN,
MORE DERIVATIVE ARTISTS.
2.  THESE ARE SOME EXAMPLES; LIST OF COURSE NOT
EXHAUSTIVE:
A.  SOFT ROCK--BOB DYLAN, JAMES TAYLOR, DON MCLEAN, OR
LIMITED OFFICIAL USE
PAGE 02  MOSCOW 00360  101333Z
JONI MITCHELL
B.  BLUES/ROCK--THE ALLMAN BROTHERS BAND, LYNYRD
SKYNRYD, "ATLANTA RHYTHM SECTION", OR RICHARD BETTS
C.  COUNTRY ROCK--POCO, CACTUS, THE NITTY GRITTY DIRT
BAND, OR LEON RUSSELL.
STOESSEL
LIMITED OFFICIAL USE

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Leibovitz y Dylan, premios Príncipe de Asturias que compartieron su arte en 1978 y 1986


La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz (1949) ha sido galardonada con el premio Príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades 2013 como reconocimiento a una comprometida carrera profesional, en la cual el mundo del rock forma parte visceral de su leyenda artística. Su cámara ha inmortalizado instantes memorables como la gira de los Stones por Estados Unidos y Canadá en 1975 y las últimas horas de vida de John Lennon en diciembre de 1980. La revista Rolling Stone ha sido durante años la plataforma desde la que ha plasmado mundialmente su sensibilidad artística. Desde las portadas en Vanitir Fair y Vogue llevó su fotografía a un concepto personal y único de su comunicación con la opinión pública, sorprendiéndonos, entre otras instantáneas, con la belleza del desnudo de Demi Moore embarazada.

El jurado del premio, presidido por el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, destacó que Annie Leibovitz ha sido "una de las dinamizadoras del fotoperiodismo mundial y es una de las fotógrafas más respetadas de Europa y América". Asimismo, el jurado señaló tras dar a conocer el fallo que "tras una etapa como reportera que finalizó en la Guerra del Líbano, ha firmado decenas de portadas de las revistas más prestigiosas y se ha consagrado con instantáneas y retratos que reflejan una época de la política, la literatura, el cine, la música y el deporte a través de sus protagonistas".
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Pincha sobre la cámara para ver una selección
 de fotografías de Annie Leibovitz. 

Video sobre Annie Leibovitz con motivo de su exposición
 Vida de una fotógrafa: 1990-2005


Leibovitz y Dylan.- Tras la publicación en 1978 del álbum Street Legal, Leibovitz aportó algunas fotos a la campaña de promoción del disco de Dylan, suya es además la portada del sencillo Baby stop crying/Better talk this over extraído de este álbum, y la sesión fotográfica con la que se ilustró la entrevista que el periodista Jonathan Cott hizo al juglar para la revista Rolling Stone, publicación que tras cerrar su oficina en San Francisco fichó a Leibovitz para su sede en Nueva York en 1977. Posteriormente en 1986 Leibovitz realizó una nueva sesión de fotos a Bob Dylan para la portada y entrevista en esta prestigiosa revista musical. Leibovitz comparte con Bob Dylan haber recibido la alta distinción de la fundación Príncipe de Asturias, cuyo jurado concedió este galardón al juglar en 2007 en la categoría de Arte. Dylan excusó su comparencia el día de la entrega del premio por hallarse de gira, en un comunicado el músico señaló: "Permítanme agradecer al Rey, al príncipe Felipe y a los españoles el haberme concedido el Premio Príncipe de Asturias. Soy consciente del enorme prestigio que este premio proporciona, así como también de la larga lista de ilustres galardonados. Es realmente un gran honor. Lamentablemente, no puedo estar ahí para recibir el premio en persona, pero espero regresar pronto a España para manifestar mi gratitud por este galardón"


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Bob Dylan canta a Dylan, primer álbum pirata del juglar grabado en España, Gramusic 1975


Callejeaba por Madrid la semana pasada, había dejado la Plaza de Callao y embocando Postigo de San Martín descubrí que en el número 4 tenía abiertas sus puertas La Gramola, una institución en el mundo del vinilo de colección con una segunda tienda en la calle San Bernardo. Era el momento adecuado para echar un vistazo antes del vermut, con anterioridad había estado en el Fnac de Preciados con la desazón de no haber encontrado novedades dylanianas en vinilos de importación y libros. En la Gramola, un local pequeño pero coqueto, los discos están clasificados por autores y en el apartado del juglar sumaban unos quince, casi todos ellos pertenecientes a su primera etapa, pero nada destacable en cuanto a bootleg y otras rarezas, cuando de repente sostengo en mis manos el vinilo Bob Dylan canta a Dylan y pestañeo varias veces para cercionarme que sigo despierto. Extraigo el vinilo y compruebo que los surcos no han sufrido demasiado el paso del tiempo, el precio es una ganga y la cubierta está en buen estado. Llevaba tiempo detrás de este disco, el primer álbum pirata del juglar grabado en España con un material interesante para aquella época de 1975 —apenas había entonces varios títulos en circulación—, por el sello Gramusic, radicado en el polígono industrial de Coslada en Madrid.

Canta a Dylan es copia del álbum Rare Batch of Little Wonder Vol. 2 —a excepción de la portada y trasera— editado en Italia en 1974 por el sello Joker, el cual no llegó a comercializarse en el mercado alternativo español. Una circunstancia que aprovechó Gramusic, que había empezado su andadura manufacturadora en 1971 con álbumes de música popular española y latinoamericana, en contraste con la línea folk del Greenwich Village. En el catálogo de Gramusic destacaban además música de películas, del jazz de Duke Ellington, bandas del Oeste y coetáneo al álbum pirata de Dylan el de Donovan canta a Donovan. Así las cosas, los dylanitas tuvieron en sus manos en 1975 una selección de diez canciones, las más antiguas de ellas grabadas en directo o en sesiones particulares en 1961 y otras extraídas como descartes de los discos The Times they are a-changing y Another side of Bob Dylan en 1963 y 1964, respectivamente. Con autorización de Joker para la grabación de este disco Gramusic se apunta un insólito tanto en la difusión alternativa de la música del juglar en España.

Abre el álbum una singular versión de Stealin', el clásico de la Mephis Jug Band, que junto con las siguientes Hard times in New York (tradicional) y Wade in water (con arreglos de Woody Guthrie), proceden de la cinta pirata Minnesota Tapes, una recopilación imprescindible de sus primeras interpretaciones. Dos descartes de Times y Another, las canciones That's allright, mama (de Arthr Cruchup y popularizada por Elvis Presley) y New Orleans Rag (cut out), respectivamente cierran esta cara A del elepé. Me agrada escuchar el blues Wade in water, un tradicional cántico negro que Guthrie popularizó, un tema además que ha permanecido inédito hasta que en 2001 se incluyó en el álbum Live 1961-2000, editado sólo en Japón. De la cinta de Minnesota se extraen además las canciones Baby let me follow you down (de Eric Van Schmidt), UD Blues (de Guthrie) y una espléndida Cocaine Blues (Gary Davis) incluidas en el cara B del vinilo, junto con el descarte Suze (de Times) y All over you (escrita erróneamente en el álbum como If I could do it all over), una composición propia que Dylan interpreta en el Gerde's Folk City de Nueva York en 1963, extraída de las cintas de Gil Turner y que en 2010 se incluyó en el Bootleg Series volumen 9 Witwark Demos.

Escucha aquí Cocaine blues extraído de este álbum pirata.


Una portada inspirada en el póster de Milton Glaser.-  La portada del disco Bob Dylan canta a Dylan está inspirada en el cartel que el ilustrador neoyorquino Milton Glaser realizó a petición de John Bery, director artístico de Columbia Records, para su incorporación como póster en el primer recopilatorio de grandes éxitos del juglar publicado en 1967. El cartel —imagen de la derecha— es de una gran sencillez donde destaca por su originalidad (fue adjetivado de psicodélico) por el caleidoscopio de colores en semejanza a los póster alusivos al mundo del rock que circulaban en San Francisco en los años sesenta. El cartel de Dylan llegó a tener una edición de más de cinco millones de ejemplares y es hoy uno de los más conocidos de Glaser, quien se inspiró para su creación en el autorretrato de Marcel Duchamp (imagen de la izquierda) de 1957. Milton Glaser ha desarrollado su trabajo artístico, además de sus portadas para discos y libros, en las revistas Paris Match, Esquire y Village Voice, entre otras.

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Farewell ambienta la nueva película de los Coen, que abreva en las memorias de Dave Van Ronk


Los hermanos Ethan y Joel Coen han puesto de nuevo su mirada en la música de Bob Dylan —en 1998 lo hicieron con el tema The man in me en El Gran Lebowski— para promocionar su última película, Inside Llewyn Davis, ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2013 (accede a la crónica del crítico Carlos Boyero desde la ciudad francesa). Farewell, la canción que Dylan grabó en enero de 1963 durante las sesiones de Broadside y que interpretó por primera vez en el Gerde's Folk City el 8 de febrero, sirve de fondo musical para contarnos la historia del mundo del folk durante la década de los sesenta en el Greenwich Village neoyorquino, donde se desarrolló la más creativa, inconformista, transgresora y bohemia generación que puso en jaque los métodos de gobierno de las administraciones y musicalmente supuso un renacimiento del folk acústico. Los Coen abrevan en las memorias de uno de los principales exponentes de aquel momento, el cantautor Dave Van Ronk (fallecido en 2002), para llevarnos de la mano del actor Oscar Isaac por los vericuetos narrados en sus memorias por el alcade de McDouglas Street, como popularmente se conocía al veterano músico.

Fotograma de la película.
Farewell, en la versión dylanesca, está inspirada en la balada tradicional inglesa The living of Liverpool, una hermosa y nostálgica canción del emigrante que a bordo de un barco emprende viaje a Estados Unidos dejando atrás a familiares y amigos. Versos sobrecogedores se deslizan en unos acordes tristes y melancólicos: Adiós amor de mi vida, nos encontraremos otro día, en otra ocasión, no es el partir lo que me duele, sino el amor que va a quedar atrás. Una canción que con el tiempo se convirtió en un cántico marinero y como tal llegó al cancionero popular estadounidense donde se instaló. Bob Dylan adaptó melodía y letra, conservando parte de ambas, y el 19 de enero de 1963 la grabó para la revista folk Broadside —que publicaba letras y canciones de cantautores, casi siempre bajo seudónimo, el del juglar era Blind Boy Grunt—, siendo su presentación en directo en el Gerde's Folk City la noche del 8 de febrero, una versión que Dylan interpreta con Harry Traum al banjo y segunda voz. Farewell también fue interpretada por el juglar en el programa de radio de Stud Terkel en abril y animado por su aceptación la registró con guitarra y armónica en la primera sesión de grabación del álbum The times they are a-changing el 6 de agosto de 1963, aunque resultó ser una toma incompleta, quedando finalmente fuera del disco. No obstante, la canción circuló en cintas piratas durante aquellos meses y siguientes, siendo las más conocidas Banjo Tapes, donde en la primera parte se recoge la actuación del Gerde's, el vinilo Rare bitch of little wonder, que incluye idéntica versión, y Whitmark Years con recopilaciones inéditas y descartes de 1962 a 1964, el mismo que Sony Music publicó oficialmente como volumen 9 de la colección Bootleg Series en 2010.

Portada de Inside Dave Van Ronk.
Dave Van Ronk nació en Brooklyn en 1936, aunque pronto se instalaría en el Greenwich Village, donde desarrolló toda su carrera musical, un mundo artístico para el que Van Ronk se preparó a fondo gracias a su talento, que le permitió dominar el corpus del cancionero tradicional estadounidense, amante del jazz, blues, folk y el ragtime, que practicaba con auténtica devoción, además de las lecturas de Bertolt Brecht. Amigo de sus amigos, preparaba y daba cobijo a jóvenes talentos de la música, entre ellos Bob Dylan, que durmió en un sofá de su apartamento más de una noche, y quien le tomó prestada la versión que Van Ronk hizo de la canción House of the rising sun que el juglar publicaría en su primer álbum. El sello discográfico Smithsonian Folkways Recordings editó las composiciones del músico neoyorquino, recordado entre otros por los álbumes Inside Dave Van Ronk, Dave Van Ronk and the ragtime y los directos grabados en Roma y en Sir George Williams University, además de por su actuación en el Festival de Newport en 1963. Sus relatos autobiográficos han fascinado a los hermanos Coen, quienes ahora llevan esas páginas al celuloide.

Escucha aquí la primera vez que Dylan cantó Farewell en directo
 en el Gerde's Folk City el 8-2-1963 junto con Harry Traum

Trailer de la nueva película de los hermanos Coen
 con el fondo musical de Farewell, de Dylan.

Y aquí la versión de la balada inglesa The leaving of Liverpool
por la banda The Dubliners.

Escucha una de las últimas actuaciones de Dave Van Ronk en el
Elis Whitney Folk Festival de New Haven el 15-9-2001, donde
interpretó una versión de la canción de Dylan Buckets of rain.


Adiós

Esto es la despedida, amor mío.
partiré al amanecer
hacia el golfo de México
o a las costas de California,
así que adiós amor de mi vida
nos encontraremos en otro día, en otra ocasión.
No es el partir
lo que me duele
sino el amor que va a queda atrás.

El mal tiempo no me ayuda cuando el viento sopla con fuerza
la lluvia se convierte en graizo,
tal vez encuentre fortuna en la carretera del oeste
aunque viaje por una senda trillada.
Así que adiós, amor de mi vida.

Te escribiré una carta de vez en cuando
mientras vaya errante seguirá a mi lado
con la cabeza, el corazón y las manos, amor mío
te enviaré lo que aprenda.
Así que adiós, amor de mi vida.

Te contaré mis penas y alegrías
sean mías o de otros
con las manos en los bolsillos y el cuello del abrigo levanatado
viajaré de incognito sin que reparen en mí.
Así que adiós, amor de mi vida.

Me hablan de un pueblo adonde puede que vaya,
está abajo, en las llanuras mexicanas,
dicen que los de allí son todos muy cordiales
y solo preguntan por tu nombre.
Así que adiós, amor de mi vida
nos encontraremos otro día, en otra ocasión.
No es el partir
lo que me duele,
sino el amor que va a quedar atrás.


Pie de foto: Arriba, Bob Dylan, Suzce Rotolo y Dave Van Rock en la West 4th Strret de Nueva York en 1963. (Autor: Jim Marshall)

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Este es un blog de información y divulgación de la música, la literatura y otras expresiones artísticas de Bob Dylan. Fue creado el 15 de enero de 2009, sin ánimo de lucro, con el fin de que la obra de este artista estadounidense sea conocida por las nuevas generaciones.

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